Corriendo hacia los 29
Hay quienes celebran bebiendo, de fiesta, con comida familiar, con ponqué y regalos, o silenciosamente como si fuera un día cualquiera. Yo decidí correr para encontrarme los 29 de frente y con las piernas adoloridas. Fueron 10 kilómetros a 2650 metros de altura, bajo el soleado cielo bogotano y con la buena vibra de mi gente querida. Pero aunque la competencia duró un poco más de 58 minutos, y yo corrí con toda la energía y con el corazón casi saliendo por la boca, esta carrera comenzó hace más de un mes cuando sentí que necesitaba soltar algo bien pesado que venia cargando (y aunque no lo crean no eran kilos de más), y que debía hacer algo nuevo para renovarme y para celebrar la vida. Así que comencé a correr un poco(ton) cada día. Los que me conocen saben que correr siempre ha sido uno de mis mejores planes. Comenzar y acabar el año corriendo, se ha convertido en una deliciosa tradición. Y son testigos de mis pasos ciudades como Floripa, Caracas, La Habana, así como la...