2013
Veinte días después, pero aún año nuevo. Al frente un camino naciente para recorrer. Otra vez la magia de la renovación, de la reinvención. Empezar el año riendo, queriendo, sintiendo, siendo. Es bueno cambiar el rumbo, hacer que los nuevos días realmente tengan un espíritu diferente. No se trata de cambiar de trabajo, de ciudad, de paisaje, de vida. Se trata de renovar lo ánimos, las ganas, los propósitos, las intensiones y de hacerse un año nuevo por dentro... lo de afuera viene por añadidura. Somos los que escogemos, lo que decidimos, lo que queremos y especialmente lo que damos, Cultura Profética ya lo cantó “no eres lo que tienes, solo eres lo que das” . A cada tiempo vamos dando y vamos siendo. Renovarse y empezar de nuevo comienza por dar y entregar nuevas cosas, nuevas energías para afuera, para el otro, para los otros, para el mundo y como canta Drexler “cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da, nada es más simple no hay otra norma nada se pierde todo se tran...