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Privilegios

Intento hacer una lista de todos mis privilegios y salen tantos, pero tantos que me da hambre de tanto pensar. Camino un poco hasta la cocina, reviso la nevera, saco un par de frutas las pico, las mezclo con yogurt, almendras y avena y regreso a mi tarea ¿Qué hacía? Ah sí, inventariar mis privilegios. Añado a la lista: comer cuando tengo hambre, tener electricidad, poder pagar la cuenta de energía, tener una nevera. ¿Cómo clasifico las almendras? ¿Privilegio o locura? ¿Quién come almendras? ¿Por qué como almendras? ¿Debería dejar de comer almendras? Sigo con la lista: poder decidir qué comer y qué no. Me quedo un tiempo pensando si debería escribir esto como una lista o si sigo así, de corrido, e incluyo: tener tiempo libre para gastar escribiendo, saber escribir y leer, tener computador, haber tenido un computador los últimos 15 años, saber usar un computador, tener internet en la casa, tener una casa (así sea en arriendo), poder pagar el arriendo. Por ese lado se vienen tantos privil...

Soledad

Vas y vienes, te quedas un poco, te vas Te quedas más y más, pero vuelves y te vas, siempre te vas Te quieres quedar, te quieres ir, no quieres llegar, no quieres salir, igual te vas Ir, venir, salir, entrar, llegar, intentar encajar, devolverse y soltar Aquí te esperan, te preguntan, te quieren, te buscan, saben que no sueles estar, pero te cuentan, te invitan, te integran y entonces... te vas Allá te reciben, te hacen parte, te piden, te cantan, te encantan y participas, juegas, bailas, comes, integras, te encuentras y entonces... te vas Y vas y vienes y vienes y te vas Aquí se quedan, siguen, se integran, se divierten, se acompañan, se enrumban, se hacen parte, se encuentran, tú no estás. Allá se quedan y juegan, aprenden, se hermanan, se juntan, hacen planes, se llenan de mar, y tú tampoco estás. Vas y vienes, te quedas un poco más, pero te vas. Llegas y no es igual. No aquí, no allá.  Es como si la vida pasara allá mientras estás acá Y vas corriendo y vives allá, pero la vida ...

La Butaca Mágica

Para alguien como yo que cada mañana se levanta con la cabeza cargada de millones de historias enmarañadas, complejas y reales, es difícil despertar teniendo claro quién o qué soy, donde, cómo o cuándo estoy y entender qué o cuál es el mundo “real” que hay a mi alrededor. Si por casualidad uno anda cambiando de cama, de casa, de ciudad, de país cada cierto tiempo entonces la cosa se complica terriblemente. Proust comenzando “En busca del tiempo perdido” dice que - “Cuando un hombre está durmiendo tiene en torno a él, como un aro, el hilo de las horas, el orden de los años y de los mundos. Al despertarse, los consulta instintivamente y, en un segundo, lee el lugar de la Tierra en que se halla, el tiempo que ha transcurrido hasta su despertar, pero estas ordenaciones pueden confundirse y quebrarse”. Las personas se confunden si despiertan un fin de semana temprano en la mañana, tal vez un domingo, y por algunos instantes al abrir los ojos creen tener que salir corriendo para un nuevo día...

Contar historias

Adoro contar historias, describir los detalles, pensar la mejor manera de contarlas, de comenzar. Hago historias dentro de otras historias con nuevas partes, anexos y insights. Sueño con historias increíbles que llenarían páginas de libros y en pocos años armarios de bibliotecas. Abrí este blog para guardar historias, para contarlas, para inventarlas y compartirlas, pero desde hace un tiempo las historias, los cuentos, los detalles, las novedades me atropellan diariamente y salen corriendo... no consigo alcanzarlas ni para pedirles por lo menos un relato, un comentario, nada. Tantas historias, parajes, lugares, personas, situaciones, furias, alegrías, cosas increíbles, días normales, aprehendizajes, personajes...y yo resolví (tal vez no conscientemente) parar de escribir y de contar esas historias aquí. No por voluntad propia o por egoísmo, en realidad no se bien por qué, tal vez porque me cansé del pasaje obligatorio de todo por el filtro de la razón. Bien decía Hannah Aren...

A Felicidade?

Você trabalha e economiza um dinheiro trabalhando alguns anos para pagar as passagens. Se mata escrevendo um projeto decente (ou indecente) e estudando para passar num mestrado lá no sul do continente. Sai do país deixando atrás quase tudo e carrega suas malas, seus sonhos e suas energias rumo a outra vida. Passa três anos estudando, aprendendo e desaprendendo outra língua, assistindo aulas malucas de sociologia e ciência política, dormindo entre livros, xerox e PDFs chatos. Passa dias falando, até no café da manhã (!), de autores reconhecidos e desconhecidos. Filosofa, pensa, discute, escreve, lê, sai para festa, dança, aprende, esquece, vai para praia, reinventa uma rotina, acomoda-se, curte. Inventa um tema de pesquisa. Lê tudo, absolutamente tudo sobre o tema, corre atrás de livros de autores, de pesquisas, lê em inglês, em francês, e quase em qualquer outra língua... Empolga-se... Sai viajando para fazer trabalho de campo. E faz um campo legal, consegue alg...

FLORIPA

Linda como siempre soleada con el cielo azul y sin una nube. Así Floripa me recibió la primera vez que llegué y así me despidió hace algunos días atrás cuando la dejé. Tres años un mes y una semana se pasaron entre libros, estudio, fiestas, amistades, hermandades, corridas, amores, desamores, idas y venidas. Tres años llenos de pequeñas anécdotas, de miles de recuerdos y seguramente millones de cosas que ya no recordaré más. Claro que quería irme, necesitaba salir, andar, fluir de nuevo, hacer de la vida diaria un deleite de pequeños y grandes descubrimientos, un baile de sorpresas y de enigmas cotidianos.  Pero irse nunca es fácil, hay que dejar y dejarse un poco, hay que soltar y soltarse, hay que despedirse y hay que resignarse a seguir sin poder cargar junto con uno cada partecita linda, cada día soleado, cada cielo azul, cada pedazo encantador y cada una de las personas bellas, hermanas y amadas que se quedan. Hay que aprender a seguir dejando una parte de uno, esa parte...

UMA CASA

Eu quero uma casa sem paredes, sem quartos, sem teto, sem chão que não pague renda, nem impostos, quero uma casa sem documentação. Enorme ou minúscula, de qualquer forma ou dimensão que seja verde, azul, roxa, amarela, branca e preta  quero uma casa sem nenhuma cor. Eu quero uma casa sem endereço, sem números, sem rua, sem bairro, sem portão que tenha vista para o mar, o nevado, a floresta, a cidade e o interior quero uma casa sem localização. Eu quero uma casa sem móveis, sem adornos, sem badulaques ou coisas de valor Uma casa sem portas, sem janelas, sem fachada, sem tijolo, sem madeira quero uma casa sem nenhuma construção. Quero uma casa que caiba exatamente no espaço que há num abraço entre nós dois Portátil, leve, confortável, expansível, sem luxo mas com esplendor Que se acomode nos lugares mais pequenos e se expanda quando haja espaço e uma ótima visão Fresca, quente, chuvosa, seca, fria com vento e com sol Uma casa cheia de nossas...